El hombre desde que nace es un revolucionario, porque la
revolución no es únicamente la transformación de las estructuras sociales, sino
la transformación de su conciencia, sus valores, costumbres y hábitos.
Todos somos revolucionarios en el medio en que nos
desenvolvemos; a través de la historia del hombre y los pueblos han surgido
muchos revolucionarios en todos los campos, cada quien defendiendo sus propios
ideales.
Toda revolución está inspirada en producir cambios
históricos; estos cambios pueden ser de carácter político-económico-cultural-tecnológico-social-religioso-
militar.
Para Fidel Castro, la revolución es el sentido del momento
histórico que permite cambiar todo lo que debe ser cambiado; es emanciparnos
por nosotros mismos y con nuestro propios esfuerzos, es defender valores en lo
que se cree, al precio de cualquier sacrificio sin mentir ni violar los
principios éticos capaz de aplastar la fuerza que esté en contra de la verdad y
los ideales.
Cuando apareció la imprenta, se inicia la revolución de la
transmisión de las ideas y del conocimiento, desarrollándose el campo
científico en todos los niveles.
La revolución industrial cambio en estatus de una sociedad
capitalista creando máquinas de producción masiva para satisfacer mercados de
consumo y obtener rentabilidad sostenida; en contra de este proceso se
levantaron las masas obreras formando Sindicatos y movimientos políticos en la
lucha por sus derechos sociales.
Con el uso del espectro electromagnético se desarrolla un
amplio campo de apoyo a muchas áreas del conocimiento científico; el uso del
espectro radioeléctrico ha revolucionado las telecomunicaciones (radio-televisión-internet-telefonía
convencional-telefonía móvil- televisión digital terrestre-radares-GPS, etc.),
este campo todavía no ha sido aprovechado al 100%, porque está en pleno
desarrollo.
Como es lógico y natural, toda transformación revolucionaria tiene sus
efectos secundarios; pero el hombre jamás dejara de ser revolucionarios.
No hay comentarios:
Publicar un comentario